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Una de cada tres fincas incumple. Llevo todo el verano viéndolo desde la desbrozadora

15 de agosto de 2026 11 min de lectura

Una de cada tres fincas incumple. Llevo todo el verano viéndolo desde la desbrozadora

La Xunta ha revisado 2,5 millones de parcelas desde 2021 y una de cada tres está sin limpiar. Yo trabajo dentro de esa estadística. Y hay una cuenta que casi nadie ha hecho: cuando la Administración entra a limpiar por ti y te pasa la factura, la cosa se va a unos 2.600 euros la hectárea.

Hay una finca en la que entré en junio a la que llevo dándole vueltas desde entonces.

Estaba pegada a una casa. No a doscientos metros: pegada, con la silva tocando el alero del hórreo. El dueño no vivía allí. La había heredado, vivía fuera y llevaba años pagando el IBI de una parcela que no había pisado desde el entierro de su padre. Cuando le llegó la notificación del concello pensó que era un error.

No lo era. Y lo que a él le pareció un abuso, a mí me pareció lo de siempre.

El número

Desde 2021 la Xunta lleva revisadas más de 2,5 millones de parcelas dentro de las faixas de xestión de biomasa. De todas ellas, una de cada tres incumple. En la última tanda de la que hay datos —cerca de medio millón de parcelas inspeccionadas— el porcentaje gestionado era del 63 %. Eso deja al otro 37 % fuera.

Conviene entender qué se está midiendo, porque el titular se presta a confusión. No hablamos del monte gallego entero. Hablamos de la faixa secundaria: los 50 metros que rodean cada núcleo de población, cada casa, cada camping. Y de los 10 metros a cada lado de carreteras y tendidos eléctricos. Es decir, del anillo exacto donde un incendio deja de ser un incendio forestal y pasa a ser un incendio que entra por la ventana de alguien.

Ahí, en la franja que más importa, uno de cada tres propietarios no ha limpiado.

Y no es un problema de vagos. Esa es la lectura fácil y es la que menos me creo.

Lo que veo yo

Llevo el verano entrando en fincas que llevaban tiempo sin tocarse, y las que incumplen no son todas iguales. Se repiten cuatro tipos:

La heredada. Es la más común con diferencia. Tres o cuatro hermanos, ninguno vive en la parroquia, ninguno se pone de acuerdo en pagar, y el que más cerca vive es el que acaba comiéndose la notificación. A veces ni saben bien dónde empieza y dónde acaba lo suyo.

La del que no sabe que la tiene. Suena raro y no lo es. Aquí hay gente con parcelas en el catastro que jamás ha visto. Galicia tiene once millones de parcelas para dos millones y medio de habitantes; el minifundio no es una anécdota, es la estructura del país.

La del que ha ido dejándolo. Se limpió hace cuatro o cinco años, entró el toxo, luego la silva por encima, y lo que era una tarde de trabajo pasó a ser una máquina de cadenas y dos jornadas. Cuanto más se retrasa, más caro sale. Es la trampa clásica.

La difícil de verdad. Pendiente del cuarenta por ciento, sin acceso para la máquina, muros por medio, arbolado que hay que podar en altura. Esta también se hace —no hay finca imposible—, pero se hace a mano, con más gente, más horas y a veces con trabajos verticales. Es el trabajo más duro que existe en este oficio y es, con diferencia, el más caro.

Los cuatro tienen arreglo. Tres se arreglan con dinero y con información. El cuarto se arregla igual, pero con dinero de otro orden y con gente que sepa lo que hace.

Lo que cuesta, según quién lo haga

Vamos a lo que de verdad debería hacer que la gente se levante del sofá. Hay tres precios muy distintos y conviene no mezclarlos.

Si lo contratas por tu cuenta

Estos son mis números, los de alguien que factura esto, no los de un informe:

  • Desbroce manual, con desbrozadora de mano a gasolina y un profesional: entre 350 y 500 euros la jornada.
  • Con maquinaria pesada: entre 800 y 1.800 euros la jornada, según qué máquinas entren. No es lo mismo un tractor con desbrozadora de martillos que una oruga con cabezal forestal en una pendiente donde no se tiene de pie.

Y aquí va la advertencia que le hago a todo el que me llama: cuántas hectáreas salen en una jornada depende por completo de la finca. Acceso, pendiente, altura y tipo de maleza, arbolado, si hay que retirar restos. La misma máquina que en un llano te limpia hectárea y pico, en un monte cerrado en pendiente no llega ni a la mitad. Por eso un presupuesto serio se da después de ver la finca, y por eso desconfía del que te dé un precio por teléfono sin preguntarte nada.

Si tu parroquia entra en el convenio de la Xunta

Hay una tarifa pública de desde 420 euros por hectárea y año para contratar la limpieza a Seaga, la empresa pública. Y aquí viene la letra pequeña, que es mucha y que casi nadie cuenta:

  • Solo se aplica en las parroquias priorizadas: 276 en toda Galicia, 54 de ellas en Pontevedra. Galicia tiene unas 3.700 parroquias. Estamos hablando de menos de una de cada diez.
  • Solo si tu concello está adherido al convenio y ha pedido los trabajos. A principios de junio, la mitad de los concellos adheridos aún no los había solicitado.
  • Es una tarifa por hectárea y año, no el precio de un trabajo suelto. Es un contrato de mantenimiento que va hasta 2029.
  • Es «desde» 420 euros. El precio final depende de lo que haya en la finca.
  • Hay papeleo: acreditar la propiedad, referencia catastral, contrato normalizado. Y si es monte vecinal, acuerdo de asamblea.

Traducido: si a ti te entra por ahí, enhorabuena, es la vía más barata que existe y deberías cogerla. Pero es una vía estrecha y la mayoría de la gente no cabe por ella. Compruébalo en tu concello antes de hacerte cuentas.

Si no limpias y entra la Administración

Aquí es donde está la noticia.

El procedimiento tiene su ritmo. Te notifican, tienes quince días. Si no lo haces, el concello o la Xunta pueden entrar a hacerlo por ti —ejecución subsidiaria— y pasarte la factura. Además hay multas coercitivas de 900 euros por hectárea cada tres meses, y un régimen sancionador que va de los 100 a los 100.000 euros.

Hasta aquí es lo que cuentan todos los artículos. Ahora la parte que no había visto en ninguno.

En julio la Xunta adjudicó la limpieza subsidiaria de unas 100 hectáreas en Cualedro y Monterrei por cerca de 260.000 euros. Unos 120.000 para las 50 hectáreas de Cualedro y unos 140.000 para las 50 de Monterrei. Y el conselleiro fue explícito:

Estes cartos serán repercutidos aos propietarios pertinentes.

Haz la división.

Unos 2.600 euros por hectárea.

Para que ese número signifique algo, dale la vuelta y compáralo con lo que cobro yo:

  • Con la maquinaria más cara que puedo meter, a 1.800 euros la jornada, harían falta más de un día y medio de trabajo en una sola hectárea para llegar a 2.600 euros.
  • Con desbroce manual a 500 euros la jornada, harían falta más de cinco jornadas en esa misma hectárea.

Hay fincas que dan ese trabajo, claro que las hay: las del cuarto tipo. Pero la mayoría de las parcelas de una faixa secundaria, no. Y frente a los 420 euros del convenio, donde el convenio llega, la ejecución subsidiaria sale seis veces más cara.

Resumen: lo que cuesta cada vía

Quién lo hace Lo que cuesta A quién le sirve
Seaga, por el convenio de la Xunta Desde 420 €/ha y año Solo parroquias priorizadas de concellos adheridos: 276 de unas 3.700
Una empresa privada, desbroce manual 350–500 €/jornada Fincas pequeñas, con muros, arbolado o sin acceso para máquina
Una empresa privada, maquinaria pesada 800–1.800 €/jornada Superficie grande con acceso; el rendimiento depende de la finca
La Administración, ejecución subsidiaria ≈2.600 €/ha repercutidos Al que no hizo nada. Más multas coercitivas de 900 €/ha cada tres meses

Seré honesto con el matiz, porque si no esto no vale nada: esos 260.000 euros son el importe de la contratación pública, con sus costes de gestión, notificación y tramitación dentro, y no está dicho que a cada vecino le llegue una factura calcada de 2.600 euros por hectárea. Pero la dirección la ha marcado el propio conselleiro y el orden de magnitud no lo cambia nadie: entre limpiar y que te limpien, no hay color.

Si alguien de la Consellería quiere darme el desglose real de lo repercutido, lo publico aquí encantado y rectifico lo que haga falta.

Por qué esto se ha vuelto serio de golpe

Porque 2025 fue muy malo. Ardieron más de 118.000 hectáreas en Galicia con apenas un millar de incendios, dieciocho de ellos de más de 500 hectáreas cada uno.

Detente en ese par de números, que es donde está todo. No hubo una plaga de incendiarios. Hubo pocos fuegos que se hicieron enormes. Y un fuego se hace enorme por una razón muy poco misteriosa: porque encuentra combustible continuo y nadie ha cortado esa continuidad.

Eso es exactamente lo que hace una faixa limpia. No apaga nada. Corta.

La respuesta ha sido subir el presupuesto del convenio a 25 millones de euros anuales hasta 2029, pasar de 157 a 276 parroquias prioritarias y planificar 33.800 hectáreas de trabajo preventivo, casi el doble del año anterior. Hay 299 concellos adheridos.

Y aun así, a principios de junio solo la mitad de los concellos adheridos había pedido los trabajos. En agosto el BNG denunció que sigue habiendo franjas sin limpiar en parroquias de alto riesgo. Que el dinero esté no significa que la máquina haya entrado.

Qué hacer, en orden

Uno. Mira si tu finca está dentro. La Xunta tiene un visor público donde se ven las faixas sobre el mapa. Metes la referencia catastral o buscas tu casa y lo ves en dos minutos: mapas.xunta.gal/visores/faixas. Si tu parcela cae dentro de los 50 metros de un núcleo, esto va contigo.

Dos. Llama a tu concello y pregunta dos cosas concretas: si está adherido al convenio de faixas secundarias, y si tu parroquia es de las priorizadas. Tienen que ser las dos que sí. Si lo son, pregunta por Seaga. Si no lo son —que es lo más probable—, olvídate de la tarifa pública y ve al mercado.

Tres. Si te llega notificación, no la dejes en el cajón. Son quince días. A partir de ahí empieza a correr un reloj que sale caro.

Cuatro. Si vas a limpiar, limpia entero. Bordes, arbolado podado en altura y restos retirados. Un montón de biomasa seca amontonada no es una finca limpia, es una hoguera preparada. He visto fincas por las que alguien pagó y que no cumplen.

Dónde estoy yo en todo esto

Vivo de esto, así que lo lógico sería que rematase el artículo diciéndote que me llames.

No. Tengo la agenda cerrada, estoy terminando trabajos comprometidos y no estoy cogiendo encargos nuevos. El semáforo de la cabecera de esta web lo dice en todo momento y lo actualizo yo a mano. Si quieres dejar tu finca encaminada para cuando vuelva a abrir, escríbeme sin prisa, o apúntate al boletín y te aviso.

Y aclaro una cosa para ahorrarnos llamadas a los dos: los 420 euros por hectárea son una tarifa pública de Seaga en parroquias priorizadas, no un precio de mercado, y desde luego no es mi precio. Un desbroce privado se presupuesta por lo que hay en la finca, después de verla. No por metro cuadrado a tanto alzado ni por teléfono.

Escribo esto porque llevo el verano entrando en fincas que llevaban tres y cuatro años sin tocarse, en la franja de los cincuenta metros, con casas dentro. Y porque me he encontrado la cuenta de los 2.600 euros y me ha parecido que alguien tenía que hacerla en voz alta.

Si tienes una finca en Galicia dentro de una faixa, esto te va a llegar. Antes o después. Y llega mucho más barato si llegas tú primero.

Fuentes

Los precios de mercado que aparecen en este artículo son los de DesbroPonte a agosto de 2026 y se dan a título orientativo. Cada finca se presupuesta después de verla.

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