Escríbenos
y te contestamos.
Déjanos los datos de la finca y cuéntanos qué necesitas. Toda la información ayuda, pero no te preocupes por afinar: antes de darte un precio vamos a verla, que es cuando de verdad se valora el trabajo.
— Formulario de contacto
Falta algún campo obligatorio: nombre, teléfono y la casilla de privacidad.
— Horario de atención
Cuándo nos tienes.
El formulario está abierto siempre. Puedes escribirnos a cualquier hora, también fuera del horario de atención: nos llega igual y te damos respuesta.
Antes de pasarte un precio vamos a ver la finca. Es la forma de valorar bien el acceso, la pendiente y el estado real del terreno, y de que el presupuesto que recibas sea el que se cumple.
En los meses de más trabajo la agenda se llena. Si tienes una fecha límite por un aviso del ayuntamiento o por la franja de protección, dínoslo en el mensaje y lo tenemos en cuenta.
Dónde llegamos.
Y hasta dónde.
Trabajamos en prácticamente toda la provincia de Pontevedra, con base secundaria en Santiago de Compostela. Si tu finca queda fuera del mapa, escríbenos igualmente: te decimos si llegamos y con qué coste de desplazamiento, antes de que te comprometas a nada.
Lo que dicen
nuestros clientes.
«Heredé unas fincas que llevaban años sin limpiarse: me las localizaron con la referencia catastral y me enviaron un vídeo antes del presupuesto y otro al terminar el trabajo. No tuve que desplazarme para nada. Una maravilla en atención, servicio y rapidez.»
«Me llegó una notificación del ayuntamiento para desbrozar una parcela y me urgía bastante: fueron el mismo día a presupuestar el trabajo y al día siguiente ya estaba hecho. Al terminar me enviaron fotografías y vídeos de todo. Muy profesionales.»
«Tenía la finca hecha un desastre, con silvas y maleza muy alta, y en un par de días me la dejaron totalmente limpia. Trabajan rápido, pero sin descuidar los detalles: incluso me enviaron un vídeo del terreno cuando terminaron.»
«Me habían limpiado la finca otras veces y esta empresa es la que mejor me la ha dejado: limpiaron todos los bordes de la finca y hasta la hierba que había en la acera de fuera.»